Pero no, tengo que ser sincera, no es tan así y no quiero que venga el destino a vengarse de mí, prefiero la guerra contigo al invierno sin ti.
Ya sólo me queda la pena vacía del viajero que regresa. Estoy tan perdida, yo soy la asesina de tantas primaveras.
[Y nombrarte o esperarte en un café, y padecer otro principio, y volver a los sitios en que estuvimos, y ser sustancia de olvido, allí donde te amé].
Ya nada es lo que era, nuevos paisajes, nuevas fronteras, delimitando mis gestos, mis costumbres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
deja tu gentil aporte!!