octubre 01, 2010

dulce y amargo.

Aquí estoy junto a las lágrimas que rescaté del temporal, retazos de lo que fuimos, los miedos que salvé de la hoguera, mi dulce memoria. Cuando todo es tan frágil, cuando la calma y tu contrato temporal son tan precarios, cuando la paz se rompe y los vagones de tren arden, uno intenta rescatar la primavera, las noches de viernes, la vacuna del desánimo, la certeza de estar vivo. Voy contra el olvido y la fugacidad que estos tiempos imponen, ahora que nos queda todo por hacer, para que aquellas naves no se extravíen, aunque ardan de por vida en nuestras bocas.

2 comentarios:

  1. uhhh...........
    sipo...estos tiempos qliaos del momento efimero
    ,..del sexo causal ...de la moda...etc,,,,no hay k olvidarse de nosotros mismos de que valemos..pero kreo que si hay k olvidarseee de un par de cosass que ya tenemos metias a too ritmo en la menteee ....sii weonn too esto es seductor y nuestra mentee es rapida , mas de lo kreemoss....

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  2. es lindo mantener un recuerdo que dice ser perfecto, pero se vuelve amargo saber que solo es parte del pasado, y que el presente solo se alimenta de las ganas y esperanza, de que todo vuelva a ser igual...

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